Para tu vida qué eliges, ¿ventanilla o pasillo?


Todo es del color del cristal con que se mira. Lo hemos oído mil veces. Somos nosotros los que elegimos nuestro estado.

Achacamos nuestro ánimo a una supuesta "realidad", y ésta en sí misma, a priori, no contiene carga negativa ni positiva. Los hechos no tienen significado. El significado se lo aporta el contexto. Y el contexto es lo que nosotros agregamos al narrarnos los acontecimientos.


En un proceso de coaching que trabajé no hace mucho, una persona hablaba de su biografía con conmiseración, Contaba parte de la historia de su vida con un discurso aprendido, narrado muchas veces. Era un discurso triste, con una carga de pena que lo embebía todo. Un mortal accidente de coche le había dejado huérfana con no más de 8 años. A partir de ahí, había ido componiendo sus recuerdos, sus vivencias, pintando un paisaje en el que el color predominante era el gris.

Trabajando a lo largo del proceso, esa historia, recontada de nuevo envuelta en otra óptica, se transformó en una infancia sorprendente, distinta a la de las demás niñas y con muchos toques de magia que la aproximaban de una manera vívida a la historia de Pipi Calzaslargas. Libertad, independencia, aventuras, tesoros. La historia era ésa también. Verla a través de otras gafas hizo de mi coachee una persona más alegre, más en paz con su pasado, le hizo descubrir recuerdos de color que no se había permitido evocar. Le hizo más feliz. ¿La realidad?. La misma.

HAZ DE TU VIDA UNA BONITA HISTORIA

Para encontrarte en un buen estado, tanto anímico como físico, escribe. Narra tus acontecimientos como una historia hermosa, en la que aparezcan valores, belleza, sutileza, fortuna. Es un ejercicio con el que seguro obtienes consecuencias positivas.

Si bien dejar a la mente el trabajo también te puede ayudar, el proceso de escribir siempre hace que tus pensamientos se ordenen (ya sabes, sujeto-verbo-predicado), se fijen mejor en tu memoria y puedan ser revisados y modificados a demanda, según necesidad.

Sí. Yo ya te lo he contado, La responsabilidad es tuya. Ahora elige: ¿ventanilla o pasillo?