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El Tacto como Terapia: el poder curativo del contacto físico

¿Sabías que el contacto físico no solo puede calmar nuestro sistema nervioso, sino que también tiene el poder de mejorar nuestra salud mental, reduciendo síntomas de estrés y depresión?



En biología, el contacto físico emerge como un pilar esencial para la calma y la regulación del sistema nervioso, un fenómeno observado no solo en humanos sino también en el reino animal. Un estudio revela que el tacto, ya sea a través de movimientos estándar como sostener la muñeca, una caricia, un abrazo o mediante masajes complejos, ejerce un efecto regulador sobre la actividad del sistema nervioso autónomo, disminuyendo la frecuencia cardíaca y generando una respuesta de relajación. Esta evidencia subraya la importancia intrínseca del contacto físico en la promoción del bienestar.

 

 La investigación científica proporciona un respaldo sólido a estas observaciones. Se ha comprobado también disminuye la presión arterial y los niveles de cortisol, nuestra hormona del estrés, al mismo tiempo que desencadena la liberación de oxitocina, conocida como la hormona del amor.

 

Este entrelazamiento de respuestas biológicas ilustra el poderoso impacto del contacto físico en nuestra salud mental y emocional.

 

El mundo animal ofrece ejemplos paralelos de la importancia del contacto. Los primates no humanos dedican una porción significativa de su día a acicalarse mutuamente, un comportamiento que refuerza las alianzas cooperativas y aporta seguridad y confianza dentro de su comunidad. La naturaleza nos está contando la necesidad primordial de conexión y la solución a esa necesidad a través del tacto.

 

La terapia de masaje se destaca como una aplicación práctica a lo que te cuento, mostrando beneficios terapéuticos no solo en el alivio del estrés y la ansiedad, sino también en la mejora de la función inmunológica y el aumento de la atención.

 

En pacientes con estrés preoperatorio, dolor crónico o depresión, los masajes han demostrado disminuir los niveles de cortisol, aliviar el dolor, y mejorar significativamente los niveles de serotonina y dopamina.

 

La evidencia sugiere que el contacto físico, particularmente a través de masajes, puede ser un recurso terapéutico estupendo para afrontar el estrés y la depresión.

 

En el Centro Femenino Sama conocemos y valoramos profundamente el poder del tacto como una herramienta de mejora y conexión. Nuestro objetivo echa sido y es crear ese refugio de tranquilidad que muchas veces necesitamos. Por eso ahora sumamos los masajes a nuestra propuesta. Un aporte más para nuestro bienestar que va directo a nuestro sistema nervioso.

 

La biología, la ciencia y los ejemplos del mundo animal nos recuerdan que, a través del contacto físico, podemos darnos calma y consuelo.

 


 

TESTIMONIO: Marta F. S.

 

Hace unas semanas me encontré atravesando un pico de estrés. Cada día era como subir una montaña empinada sin ver la cima. Estaba, además de acelerada, agotada. Necesitaba un respiro (ya sabes, vacaciones) que no me podía permitir. Fue entonces cuando, por recomendación vuestra probé el masaje.

 

Mi primera sesión ya funcionó. Recuerdo haber llegado con escepticismo. Pero el ambiente creado en Sama para el masaje ya relajó algo mi tensión. Una parte de mí todavía dudaba de que algo tan simple como el contacto físico pudiera marcar una diferencia significativa en mi estado.

 

Pero entonces comenzó el masaje. Empecé a sentir como si capas de estrés acumulado empezaran a desvanecerse, una tras otra. Sentí como no solo se relajaba mi cuerpo,

sino que también parecía tranquilizarse mi mente. Era como si todo lo que me rodeaba hubiera desaparecido.

 

Al final de la sesión, me sentía como si me hubieran devuelto a un estado de equilibrio y serenidad que había perdido hace mucho tiempo. Me sentó mejor que unas vacaciones. Tanto es así que he hecho del masaje una parte regular de mi rutina.

 

He notado cambios profundos no solo en mi nivel de estrés, sino también en mi capacidad para manejar los desafíos diarios.  Y estoy encantada. 

 

 

Todo esto, además de mi propia experiencia, reafirma mi creencia en el poder terapéutico del masaje, especialmente en casos de estrés y depresión.

 

Por eso en Centro Femenino Sama tienes ahora un espacio donde disfrutar del poder curativo del tacto, donde poder acceder a una profunda sensación de paz.

 

¿Estrés? ¿Ansiedad? ¿Depresión? Manos a la obra. El efecto terapéutico de los masajes avalado por la ciencia... y por la experiencia.

 

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