Como NO colocar la cabeza en yoga


La cabeza en las posturas de yoga


La correcta posición de la cabeza en la construcción de un asana a veces se pasa por alto. Todo es importante. Un asana es como una fórmula química: precisa, exacta. Sólo cuando la componen así percibes el resultado, sientes el yoga surgir desde dentro.


Es muy frecuente ver en clase posturas bien alineadas en las que la cabeza queda fuera de esa alineación, como si no fuera con la postura. Hay que extremar el cuidado en la alineación de la cabeza dado que su posicionamiento conlleva cierto “posicionamiento” de la mente. Si bajas la cabeza, bajas el ánimo. Si la elevas mucho, el cerebro va a interpretar cierto estado de alerta. ¿Qué hacer entonces con ella?


Algunos de los errores comunes en la alineación de la cabeza en distintas posturas los ha compartido amablemente @nishthabijlani 🙏💓🙂 en las siguientes imágenes. Fíjate en el antes y después de las posturas.


Sukhasana


Bhujangasana


Janu Sirsasana

Parivritta Janu Sirsasana


Ardha Matsyendrasana


¿No sabes qué hacer con la cabeza en las asanas?


Si bien es común concentrarnos en alinear el cuerpo, los pies, la pelvis, la columna… el cuello, y la cabeza como pieza final, a menudo se atascan de manera incómoda en las asanas generando cierto bloqueo de la energía y de la fluidez anatómica de las posturas.


Con lo que se ha popularizado ahora, dadas las circunstancias, el hacer yoga en casa, si no corriges este detalle, va a comenzar a convertirse en un hábito inconsciente. Es entonces cuando el yoga deja de ser yoga para convertirse, incluso, en algo dañino más que beneficioso. Las posturas pueden entonces empezar a hacer más daño que beneficio.


Mi consejo para colocar correctamente la cabeza en las posturas de yoga


Mi recomendación: considera la cabeza como una vértebra más, la última, con igual trascendencia que el coxis a la hora de marcar dirección. Inclúyela en la postura. Te dará otra dimensión de la práctica, una sensación más fresca y serena a la vez.


Ve poco a poco a poco construyendo la alineación. Entra con la consciencia en el cuerpo, visualízalo desde dentro, acompáñalo en su posicionamiento y no pases por alto la colocación de la cabeza.


En una buena clase de yoga, el profesor te indicará con pequeñas correcciones cómo posicionar la cabeza, si está rígida cuando debe estar relajada, si debes bajar el mentón o incrementar el gesto para sentir más y, eso siempre, para sentirte mejor.