5 frenos a engordar en Navidad

Dicen que prevenir es mejor que curar, ¿no? Pues empecemos por poner remedio a lo que, a juzgar por la experiencia de año tras año, es una realidad inevitable: engordar en Navidad.

No sé tú, pero yo me pongo a ello desde ya. Quizás aun así pillemos algo de peso, pero a los kilos navideños les costará un poquito más agarrarse a nuestras cinturas. Te dejo 5 cosas que puedes hacer para ahorrarte el engordar en Navidad. No es fácil, son épocas llenas de tentaciones, por eso las que te pongo son fáciles y gratis. ¡¡Ya me contarás cómo te ha ido!!

1. Bebe dos vasos de agua nada más sentarte en la mesa.


Te llama el jamón, dos langostinos te miran lacónicos desde la fuente, el foie parece querer lanzarse de un salto a tu plato. Pero ahí estás tú, con la barrera de tu copa de agua llena como escudo protector, frenando ese zafarrancho que se aproxima. Comenzará en breve pero, tras esos dos vasos de agua, con un poco más de orden y consciencia.


Sé que cuesta, pero te va a ayudar en ese objetivo del que hemos hablado, no engordar. Visualízate haciéndolo. Te facilitará cumplirlo cuando estés en el campo de batalla.





2. Ayuna... un poquito


¿Conoces las propiedades del ayuno? Obviamente no vas a estar la noche de Nochebuena sentada en la mesa sin probar bocado, pero ¿practicas algunos días el ayuno 16:8? Comes durante 8 horas (por ejemplo desde las 14.30 a 22.30) y practicas ayuno durante 16. Es más sencillo de lo que parece, de esas 16 horas, al menos 8 estás durmiendo. Y durante el ayuno puedes tomas infusiones o café y beber agua, ese tesoro para nuestro cuerpo. Mi consejo, no "des-ayunes". Haz un desayuno con sólo café o té y espera a hasta la comida para comer. Te contaré más cosas sobre el ayuno en breve. Te va a encantar.


3. Elige proteínas


Sacian antes. Carne, pescado, marisco. Es buena época para regalarte, para agasajarte. Hazlo con lo mejor.


4 Ande ande ande, la marimorena… ¡ y la que quiera no engordar!


¿Has leído algo sobre las tremendas maravillas que el caminar ejerce en tu organismo? ¿Las calorías que llegas a quemar si te das un buen paseo a buen ritmo? Mucho más que si corres. Son épocas de recados: ve andando y, si puedes, alarga un poco el recorrido.


Son épocas de visitas familiares: enséñales la ciudad. Son épocas de ritmos acelerados: haz una buena caminata mañanera por la naturaleza, aunque sea naturaleza urbana (un parque, una plaza, el río…)




5. Mastica, mastica, mastica


“La primera digestión se hace en la boca”. Son dos cosas buenas las que consigues masticando más de lo que acostumbras. Por un lado, comes más despacio. ¿Sabías que hacen falta 20 minutos para que tu cerebro descubra que tu estómago está lleno? Cuanto más despacio comas, antes entenderá tu cerebro que ya estás llena. A partir de entonces comerás menos o sólo lo que quieras; y no por hambre, por placer, que también vale. Por otro lado, salivas más. La saliva tiene varias enzimas (la amilasa y la lipasa) que permiten una mejor digestión, rompiendo el almidón y una menor absorción de la grasa. Si nos vendieran nuestra saliva en las farmacias con una buena campaña de marketing,… ¡la compraríamos para adelgazar! Pues aprovechemos. La tenemos en casa y es gratis.


Ya está todo. Ahora coge un papelito y escríbete la lista. Con letra bonita. Y la guardas en la cartera con los tickets de compras, o con la lotería. Para revisarla de vez en cuando. Verás como te funciona.


Venga. Tú puedes. Y si lo consigues, tú ganas. A por ello