top of page
Buscar

¿Te apetece acabar el año de una manera algo especial?

Te propongo este sencillo ritual que no te llevará más de 4 minutos. Ya demostrado la neurociencia que conectar con la gratitud nos reposta bienestar emocional y un mejor estado de salud. Y que trabajar en nuestros recuerdos aportándoles una narrativa más bien amable que negativa, también.


Es por eso que he elaborado para ti esta propuesta. Prueba. 4 minutos. Te va a sentar de maravilla.



Necesitas:


  • Un zafu o una silla (donde sentarte y que te ayude a permanecer recta

  • Un poco de romero (genial en rama, pero si no tienes, vale la especia de cocinar.

  • Alcohol (Si no tienes de romero, sirve el de 96º)

  • Un platito

  • Una vela

  • Unas cerillas o un encendedor

  • Cuidado (siempre que haya fuego, presta atención)


1. EL ESPACIO

Busca un lugar tranquilo en tu hogar, con algo de espacio libre alrededor de donde te vayas a colocar, donde te sientas cómoda y deseablemente con poca luz. Que no tenga corriente de aire.

 

2. VELA

Enciende una vela para simbolizar la luz del año que se va.

 

3. POSTURA

A ser posible, siéntate en la postura de meditación. Si estás en silla, la espalda ligeramente separada del respaldo. Relaja tu musculatura y suaviza tu gesto.

 

4. PURIFICACIÓN

Pon el romero (hace falta muy poquito) sobre el plato, vierte en él unas gotas de alcohol. (con sumo cuidado, evita que el alcohol moje tus dedos y sepáralo de la zona donde vayas a hacer tu ritual) Préndelo y mira, si es posible sin parpadear) el fuego hasta que se apague por sí mismo.

 

5. PARA

Cierra los ojos. Permanece en la quietud más absoluta. Deja que mente y emociones se apacigüen un poco. Al igual que la respiración.

 

6. GRATITUD INHALADA

Visualiza frente a ti un cielo limpio, puro, brillante y visualiza en él la palabra GRACIAS.

Inhala y, mientras repites internamente la palabra GRACIAS, siente cómo pasa a formar parte de ti invadiendo hasta la última de tus células. 


7. GRATITUD EXPRESADA

Visualiza frente a ti un cielo limpio, puro, brillante y visualiza en él la palabra GRACIAS. Como si de un mantra se tratara, repite internamente la palabra GRACIAS al compás de tu respiración (una respiración lenta, larga y profunda) tanto en la inhalación como en la exhalación. Despacito, muy despacito.

 

8. CIERRE

Abre ligeramente los ojos dirigiendo la mirada a la llama de la vela y apágala mientras sientes el cierre simbólico del año. Sonríe.

 

Espero que este ritual te ayude a cerrar el año con gratitud. Y seguro que te ha dejado en paz para comenzar el que inicias con buen ánimo. El destino nos traerá lo que quiera.

 

Y recuerda:

 

Todo lo que viene, conviene.

 

Te deseo un Agradecido Recuerdo del Año Viejo. Y un Feliz Año Nuevo


bottom of page