Enchúfate


Es divertido observar cómo sucumbimos a las modas. El mindfulness está viviendo esa época en la que está en boca de todos. ¿Por qué? Por sus excelentes resultados y porque esos resultados están avalados por estudios científicos. Pasar del buenrrollismo al método comprobado, para algunas mentes como la mía, es fundamento de garantía. Y por si eso no fuera suficiente, en el trabajo que vengo desarrollando en el Centro Femenino SAMA, puedo comprobar y escuchar de primera mano los beneficios de esta práctica en clientas con epilepsia, ansiedad, psoriasis, hipertensión, dermatitis, taquicardias, cefaleas y estrés en general.

Cuando imparto charlas o talleres de mindfulness, abordo el tema desde un punto de vista eminentemente práctico: me interesa que las personas que asisten se lleven herramientas prácticas con las que poder trabajar desde ya. Ejercicios de respiración, movimientos de yoga, meditaciones guiadas enfocadas a tomar contacto con tu cuerpo y con tu mente y, también, pequeños trucos con grandes resultados.


Practica el "enchufarte"

Hay un ejercicio de cosecha propia, que me encanta. Es el de "enchufarte". Y quiero compartirlo contigo. Es de gran ayuda.

Vamos por la vida con la mente funcionando a toda velocidad. Estamos pero no estamos. Hacemos pero no estamos. Descansamos pero no estamos. Pensamos, pensamos, pensamos. Pero no estamos.

Vivimos en la planta de arriba, en el plano mental, sin ser conscientes de nuestro cuerpo ni de nuestro entorno real y tangible. El mindfulness tiene muchos ejercicios que te ayudan a conectar con el aquí y el ahora. Trabajar con los sentidos, con los 5 o con alguno de ellos es un método habitual de conectar.

Enchufarte es como bajar del oscuro o desordenado "ático cerebral" al luminoso y tranquilo "mirador"

El ejercicio de "enchufarte" consiste en tomar las riendas de ese pensamiento compulsivo y, de vez en cuando, darle al off en el interruptor de la mente y darle a on de tu ser consciente, del estar presente de dónde estás. Aunque sólo sea por unos segundos. A través de tus ojos. Para "enchufarte" hay que pasar del plano mental al plano visual. Es como bajar del oscuro o desordenado "ático cerebral" al luminoso y tranquilo "mirador".

Mira con atención. Siéntete ahí, en ese primerísimo plano, como observador. Verás cómo, generalmente, se te escapará una sonrisa. Y te encontrarás mejor.

Enchúfate. Y Disfruta De La Vida Pero YA